La experiencia de parir...

...EN CASA



Traer a un hijo al mundo en la intimidad del hogar, sin prisas, respetando el ritmo normal de cada fase del parto, en la postura que cada mujer considera más cómoda, incluso en el agua, y teniendo como acompañantes a las personas de su elección, repercute en un índice menor de complicación postnatales y, sobre todo, en una mayor satisfacción de las mujeres.

Unas condiciones donde los verdaderos protagonistas son la madre y el bebé, mientras que las comadronas y los acompañantes se convierten en espectadores cuya única misión es favorecer el transcurso normal de un acto fisiológico como es la llegada al mundo de un nuevo ser.


 

"Si de verdad habeis entendido qué quiere decir dejarse llevar, abandonarse, si todo vuestro cuerpo se encuentra abierto, libre, distendido y, en particular, la boca, la garganta, las manos y los ojos, entonces no teneis que hacer nada más. Sólo dejar hacer, dejar que nazca el bebe. Basta con no hacer oposición, no asustarse, no irritarse por la fuerza, por el frenesi que el bebé aporta al querer nacer."


F. Leboyer